Luceros Infantiles

Amo mirar la vida.

De eso se trata este chiste. Una mirada, y por supuesto una manera de ver las cosas. Soy artista, veo el mundo de una manera muy peculiar.

Luceros. Me gusta la similitud que hacen muchos autores de los ojos con los luceros. Los ojos son una cosa tan bonita. Tan vital, muchas veces, la parte más viva de las personas. La única parte que te hace saber qué es lo que hay detrás de ellos. Y porque luceros son las estrellas, desde la primera del atardecer, hasta la última de la mañana. Porque en los luceros encontramos las faces de los que se han ido, porque en las estrellas está el secreto del universo, porque esos pequeños puntitos luminosos han sido testigos del ser humano desde el principio de los tiempos, una escapada nocturna a través de la ventana, una mirada fugaz, un crimen pasional, sólo ellas, desde allá arriba, miran y callan.. y brillan.

Infantil. Esta palabra me gusta, no porque incite a la inmadurez, sino por todo lo contrario, porque lleva a ver el mundo para sorprenderse, para entenderlo.  Quiero que mis ojos se conviertan en luceros que puedan ver infantilmente el mundo, sin las consabidas tergiversaciones que la edad nos tiene.

Una mirada infantil, a mi parecer, es lo que nos falta para poder volver a entender el mundo. De manera inocente, inquisitiva, voraz, comerse el mundo con los ojos. Y con las manos, y con los pies recorrerlo.

En pocas palabras, quiero aquí, atestiguar lo que veo, lo que descubro, lo que amo, lo que hace que mis luceros brillen de alegría, lo que me da gusto, lo que no, lo que lastima, lo que duele, lo que se clava en lo más profundo del corazón y convierte mis ojos en pozos de agua salada.

Y seguir andando, por la vida, con la mirada en alto, y el corazón tras las pupilas…

¿Me acompañas?

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I love to look at life.

That´s what it´s all about. One look and, of course, a way to see things. I´m an artist, therefore I see the world in a peculiar maner.

Bright stars. I like the comparison that many authors do of eyes and stars. Eyes are such a beautiful thing. So alive, many times, the most alive part of people. The only part that makes you know what is behind them. And because the stars are bright, fomr the first at susent to the last one in the morning. Because in them we find the faces of those who´ve gone, because in the stars lays the secret of the universe, beacuse those little lighted spots have bared witnesses of hman kind from the begining; a nightly escapade through a window, a quick look, a passionate crime; only them, from above can keep watch and be silent… and shine.

Childish. I like this word. Not because it calls for immaturity, but for exactly the oposite, because it takes us to see the world to be surprised, to understand it. I want my eyes to be turned into stars that are able to see the world childishly, without the known misconstructions that age holds for us.

A chiildish look, in my very personal way of looking at it, is what is neede to understand the world again. In an inquisitive, inocent, voracious way of eating the world with one´s eyes. And with hands, and feet, go through it.

In short, I want to bear witness through this place of what I see, what I discover, what I love, what makes my stars shine with joy, that which pleases me, and that which doesn´t, that which hurts, which pains, that which pierces the deepest of the heart and turns my eyes into salty water wells.

And to keep going through life, with my eyes on high, and my heart behind my eyes.

Join me?

Una mirada al mundo que me rodea

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